Este es un blog de denuncia. La bitácora tiene por objeto hacerme oír y denunciar públicamente el atropello y la discriminación que estoy padeciendo desde el año 1997 originadas por la Administración Pública y la "Justicia" en nuestro supuesto Estado de Derecho. Lo que me está ocurriendo puede pasarle a cualquier persona. Recoge unas terribles vivencias con la esperanza de lograr salir de ellas algún día y de que sirva para evitar el que nadie más las sufra.

Aviso y bienvenida

Te doy la bienvenida. Soy Isabel Corral y, muy a pesar mío, este blog irá un poco a trancas y barrancas por mi inexperiencia y a causa, sobre todo, de los obstáculos que debo salvar cada día en mi lucha por la supervivencia, amén de que no tengo Internet y dependo de lugares públicos gratuitos. Si quieres contactar conmigo hazlo a la dirección de correo icorral.jam@gmail.com
Mostrando entradas con la etiqueta condena. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta condena. Mostrar todas las entradas

jueves, 5 de marzo de 2009

Ayer no pude más

Celia se sienta a mi lado en la mesa del comedor social. Cuando me pregunta si todo me va bien, no sé cómo, pero las lágrimas acuden de inmediato a mis ojos inundándolos. Alguna consigue escapar por una de mis mejillas, otras caen sobre la bandeja de comida a pesar de mis esfuerzos por controlar mi desesperación ante un nuevo golpe. Celia, que también tiene problemas graves, se calla y mira su bandeja. Se ha entristecido por mi tristeza, y ya no es capaz de contarme más que sigue sin cobrar los meses que le debe "la señora" de una de las casas en las que ha trabajado tanto tiempo y que esto le impide volver a Bolivia. Le explico que me han condenado en el juicio de mi comunidad de propietarios y que me he enterado de ello el lunes, que es una sentencia injusta y que no debo la cantidad que me obliga el juez a pagar, que la resolución judicial supone estar otra vez con un pie en la calle porque no tengo dinero, tampoco abogado que me defienda y se va a subastar mi casa.
© Isabel Corral Jam. Todos los derechos reservados.